EDUCACIÓN VIRTUAL

Egresados de la Universidad del Rosario y su impacto social: la historia de Paula Escallón

Foto Paula Andrea Escallón Castiblanco, egresada de la Universidad del Rosario sonriendo con los brazos cruzados.

Detrás de cada comunidad de egresados de la Universidad del Rosario hay historias que muestran qué puede hacer una persona con lo aprendido cuando vuelve a mirar su entorno. Estos ejemplos hablan de decisiones profesionales, preguntas sociales y proyectos que nacen de una formación académica conectada con la realidad.

Paula Andrea Escallón Castiblanco, comunicadora, gestora cultural e investigadora, ha construido una trayectoria profesional donde la comunicación, la cultura y la tecnología se cruzan con un propósito claro: “aportar y ayudar al crecimiento de las organizaciones”.

Su camino reciente la llevó a desarrollar una investigación sobre arte, bienestar emocional, educación, territorio y cultura de paz en contextos latinoamericanos de conflicto. Desde ahí, su historia abre una pregunta relevante para estudiantes y profesionales: ¿cómo puede una experiencia académica convertirse en una fuente de impacto social?

El punto de partida: su paso por la Universidad del Rosario

Antes de llegar al Rosario, Paula ya tenía una ruta diversa. Es comunicadora social y periodista de UNIMINUTO, especialista en Comunicación Digital y en Comunicación Corporativa.

Más adelante cursó dos especializaciones en la Universidad del Rosario: Gerencia y Gestión Cultural, así como Gerencia de Proyectos con Servicios TIC. Ese recorrido le permitió reconocer una necesidad profesional: integrar sus saberes en comunicación, tecnología, cultura, marca, reputación y gestión de proyectos.

No se trataba solo de acumular títulos; Paula buscaba construir una mirada más amplia, como ella misma explica, su convicción es que “la comunicación, la cultura y la tecnología pueden generar un impacto transformador en beneficio del tejido social”.

Para quienes exploran opciones de crecimiento, las especializaciones virtuales pueden representar un punto de partida similar: una forma de fortalecer competencias específicas sin detener la trayectoria profesional.

El desafío profesional que decidió abordar

Paula quería entrar con mayor profundidad al sector del arte y la cultura. Su objetivo era apoyar a organizaciones desde su experiencia en comunicaciones.

Ese desafío exigía algo más que interés, requería comprender el campo cultural desde sus dinámicas sociales-territoriales. Por eso decidió continuar con la Maestría en Gestión Cultural, en convenio de doble titulación con la Universidad de Granada, en España.

Según cuenta, eligió el programa por “los contenidos, los maestros y el prestigio de URosario”. También destaca que, aunque el programa es virtual, “los contenidos son robustos y las clases son exigentes”. Esa exigencia fue parte importante de su proceso.

Dentro de las historias de egresados de la Universidad del Rosario, su caso muestra que la educación virtual no implica una experiencia ligera. Paula la vivió como una modalidad flexible, pero demandante. De hecho, varias de las 10 ventajas de educación virtual aparecieron en su día a día: estudiar desde cualquier lugar, evitar desplazamientos, estar pendiente de su hija y atender responsabilidades personales.

La iniciativa o proyecto que generó impacto social

El proyecto que marcó su paso por la maestría fue su Trabajo Final de Maestría: “Arte como Terapia en Contextos Latinoamericanos de Conflicto: Revisión Sistemática (2015-2025)”.

La investigación se enfoca en niños, niñas y adolescentes. Su propósito es articular el arte con el bienestar emocional, la salud mental, la educación, el territorio y la ética del cuidado. Paula lo resume con claridad: “El Arte, más allá de ser una práctica estética, puede convertirse en una herramienta de transformación social, emocional y comunitaria”.

Su investigación conecta la formación académica con una preocupación concreta del ámbito social: cómo acompañar a comunidades atravesadas por contextos de conflicto.

Casos como el de Paula Andrea muestran que una investigación académica puede abrir conversaciones relevantes para instituciones, organizaciones culturales, educadores y profesionales interesados en el bienestar colectivo.

Aprendizajes clave de su experiencia

Uno de los aprendizajes más importantes para Paula fue conectar saberes distintos bajo un mismo propósito. La maestría le ayudó a reconocerse como una profesional integral, con perspectiva amplia y capacidad para moverse entre comunicación, tecnología, cultura, educación e innovación.

La estancia en Granada también fortaleció su perfil. Para ella, fue “una experiencia cargada de multiculturalidad e interculturalidad”. Le permitió mirar la gestión cultural desde otros territorios iberoamericanos, con contextos cercanos a Colombia, pero no iguales.

Quienes consideran las maestrías virtuales pueden encontrar en esta historia una idea valiosa: estudiar en modalidad virtual no limita la profundidad académica ni las oportunidades de proyección internacional. En el caso de Paula, fue parte de una decisión más grande: retirarse de su trabajo, dedicarse de lleno a sus estudios y preparar su intercambio académico.

Su consejo para otros profesionales es directo: “que se organicen, lo planeen y lo lleven a cabo”. Para ella, la disciplina fue decisiva. También lo fue tomar una decisión que había pensado durante un año.

Formación para generar cambios positivos

La trayectoria profesional de Paula Andrea Escallón Castiblanco deja una reflexión clara: los estudios de posgrado pueden convertirse en una plataforma para aportar a la sociedad cuando se conecta con un propósito real.

Su historia no presenta un camino lineal. Integra comunicación, cultura, tecnología, investigación y gestión. Por eso resulta relevante para estudiantes actuales, aspirantes a posgrados y profesionales que buscan crecer sin perder de vista el impacto de su trabajo.

Al mirar historias como esta, los egresados de la Universidad del Rosario es claro que son considerados como profesionales capaces de llevar su aprendizaje más allá del aula. En palabras de Paula, el reto es seguir “conectando sectores y saberes” para lograr objetivos institucionales desde la tecnología, el bienestar, la educación, la comunicación y la innovación.

Así, el conocimiento deja de ser solo una meta personal. También puede convertirse en una forma de contribuir al bienestar, a la cultura de paz y al desarrollo de iniciativas con valor social.

Conoce el perfil de Paula Andrea aquí.