EDUCACIÓN VIRTUAL

Cómo sostener la maternidad y trabajo sin renunciar a estudiar

Madre joven estudia en casa junto a su hija pequeña frente a una laptop, reflejando el desafío de conciliar la maternidad y trabajo en entornos de aprendizaje digital.

Hablar de maternidad y trabajo en Colombia implica reconocer la tensión entre lo que se espera de las mujeres y las condiciones reales en las que desarrollan sus vidas. Para muchas madres que trabajan y cursan un posgrado resulta un desafío sostener múltiples responsabilidades sin perder el equilibrio personal.

Lejos de la narrativa que glorifica la multitarea como sinónimo de éxito, la realidad muestra trayectorias marcadas por esfuerzos invisibles, decisiones difíciles y una búsqueda constante de continuidad en el desarrollo profesional. En este contexto, la educación superior —especialmente en formatos flexibles— puede convertirse en un aliado clave o, por el contrario, en una carga adicional si no reconoce estas experiencias.

Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las mujeres dedican en promedio el doble de tiempo que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado.

Brechas de género: cuando el cuidado también es una barrera estructural

Las brechas de género en Colombia no solo se reflejan en salarios o acceso a cargos directivos, sino en la distribución desigual del trabajo de cuidado. Diversos estudios muestran que las mujeres dedican más horas que los hombres a las labores del hogar y al cuidado de hijos, incluso cuando tienen empleo de tiempo completo.

Esta realidad impacta directamente la experiencia de estudiar, trabajar y ser madre. La carga mental —esa planificación constante que no se ve— se suma a las exigencias académicas y laborales, generando una sensación permanente de urgencia y cansancio. No se trata de falta de disciplina, sino de una estructura social que sigue asignando el cuidado casi exclusivamente a las mujeres.

En este escenario, hablar de productividad sin considerar el contexto resulta incompleto. La pregunta no es por qué las madres “no rinden igual”, sino cómo se están diseñando los entornos laborales y educativos para acompañar estas trayectorias.

¿Cuáles son los principales retos de las madres que trabajan y estudian?

Conciliar distintas áreas de la vida implica mucho más que “organizarse mejor”. Para muchas madres que trabajan y estudian, el día comienza antes de lo previsto y termina cuando las responsabilidades académicas, laborales y familiares finalmente se detienen.

Entre horarios que cambian, tareas de cuidado que no siempre pueden posponerse y una carga mental constante —planear, anticipar, resolver—, la experiencia cotidiana se vuelve exigente tanto en lo práctico como en lo emocional. Desde esta realidad concreta, las mujeres enfrentan retos específicos, como:

1. Gestión del tiempo fragmentada

Uno de los principales desafíos es la organización del día en bloques pequeños e interrumpidos. La gestión del tiempo para una estudiante que es madre rara vez sigue esquemas fijos: se estudia temprano, tarde o entre tareas domésticas. La flexibilidad no es un lujo, es una necesidad.

2. Sobrecarga de roles

Madre, profesional, estudiante, cuidadora... La acumulación de roles no siempre viene acompañada de redes de apoyo suficientes. Esto incrementa el desgaste físico-emocional, y puede llevar a postergar o abandonar procesos formativos.

3. Impacto emocional y desgaste cognitivo

La presión por “cumplir en todo” suele generar culpa: por no estar lo suficiente con los hijos o por no avanzar al ritmo esperado en el estudio. Este desgaste cognitivo afecta la motivación, incluso en mujeres altamente comprometidas con su formación.

4. Barreras para la continuidad académica

La rigidez institucional —plazos inflexibles, escasa comunicación o evaluaciones poco contextualizadas— se traduce en obstáculos reales para las madres que trabajan y estudian. En la práctica, estas condiciones suelen derivar en sobrecarga, retrasos académicos y decisiones difíciles, como pausar o abandonar un programa no por falta de interés o capacidad, sino por la ausencia de entornos educativos que acompañen su realidad cotidiana.

En ese escenario, recursos como la organización de tiempo para estudiar y trabajar y experiencias de quienes buscan equilibrar trabajo y estudio al mismo tiempoofrecen ideas concretas para sostener el proyecto académico, aunque nunca reemplazan el acompañamiento o los ajustes institucionales necesarios.

Productividad con sentido: redefinir el éxito académico y profesional

Para muchas madres que estudian la productividad no se puede entender como una mera acumulación de tareas: es necesario tener espacio para priorizar, elegir o, incluso, pausar sin renunciar a un proyecto de largo plazo. Por eso, el modelo educativo debe sostener trayectorias formativas posibles, compatibles con la vida laboral y familiar, así como evitar que el esfuerzo académico se traduzca en desgaste o abandono.

Reconocer que no todas las trayectorias son lineales ni parten de las mismas condiciones es un primer paso en ese camino. Desde ahí, la tecnología adquiere sentido cuando se integra con un enfoque pedagógico: facilita tiempos de estudio más flexibles, acceso asincrónico a los contenidos y formas de evaluación mejor contextualizadas, sin comprometer la calidad académica.

En este sentido, las Especializaciones Virtuales se convierten en una opción relevante para mujeres que buscan avanzar profesionalmente sin abandonar otras dimensiones de su vida. No se trata solo de estudiar en línea, sino de contar con estructuras que comprendan la experiencia de la maternidad y el cuidado.

Infografía que muestra los retos de estudiar, trabajar y ser madre en Colombia.

Fuente: Infobae. (2023). Las mujeres en Colombia estudian más, pero enfrentan brechas laborales y de cuidado no remunerado.

El rol de las universidades: acompañar, no exigir más

Las universidades tienen un rol clave en la construcción de trayectorias sostenibles. Acompañar a madres profesionales implica:

Diseñar programas con flexibilidad real, que consideren clases asincrónicas, márgenes razonables para entregas y alternativas académicas ante imprevistos familiares o laborales.

Ofrecer acompañamiento académico y emocional oportuno, con canales claros de orientación, seguimiento docente y apoyo institucional que responda a momentos críticos del ciclo formativo, no solo a solicitudes administrativas.

Formar docentes sensibles a la diversidad de contextos, capaces de comprender distintas realidades familiares, laborales y socioeconómicas sin bajar estándares académicos ni homogeneizar experiencias.

Reconocer que el desarrollo profesional no ocurre al margen de la vida personal, integrando modelos educativos que asuman el cuidado, el trabajo y el estudio como dimensiones interrelacionadas de la experiencia formativa.

Cuando las instituciones integran estas dimensiones, la productividad deja de ser una fuente de desgaste y se convierte en una experiencia alineada con proyectos de vida reales.

Hacia una educación que acompañe la vida real de las mujeres

La relación entre maternidad y trabajo no puede analizarse solo desde la eficiencia individual. Está atravesada por estructuras sociales, modelos educativos y decisiones institucionales que pueden facilitar o limitar el acceso a oportunidades formativas.

Para las mujeres que deciden estudiar mientras trabajan y crían, la productividad no es un ideal abstracto, sino un ejercicio diario de equilibrio. Reconocer esta realidad es el primer paso para construir una educación superior más justa, empática y alineada con las vidas que busca transformar.


Fuentes:

DANE. (2023). Uso del tiempo y trabajo no remunerado en Colombia. https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/uso-del-tiempo

ONU Mujeres. (2022). El trabajo de cuidados y las desigualdades de género. https://www.unwomen.org/es/digital-library/publications

UNESCO. (2022). Women, education and lifelong learning. https://www.unesco.org/en/education

INFOBAE. (2023). Las mujeres en Colombia estudian más, pero enfrentan brechas laborales y de cuidado no remunerado.
https://www.infobae.com/colombia/2025/10/03/la-paradoja-laboral-en-colombia-las-mujeres-estudian-mas-pero-ganan-menos-y-tienen-mas-cargas-en-la-casa/