EDUCACIÓN VIRTUAL

Actividades de lectoescritura: clave para el aprendizaje universitario

Persona escribiendo en una laptop mientras interactúa con interfaces digitales y un asistente de inteligencia artificial, representando el uso de IA como apoyo en procesos de lectoescritura y análisis de contenido.

Durante años, los estudiantes han experimentado las actividades de lectoescritura como un trámite para aprobar sus materias: escribir textos a partir de lecturas asignadas solo para demostrar que sí cumplieron.

Sin embargo, el impacto de la lectoescritura en el aprendizaje va mucho más allá de esa función instrumental. Frente al uso creciente de aplicaciones para generar texto y métodos pedagógicos emergentes, mantener este enfoque resulta insuficiente o contraproducente para la formación de profesionales con altas habilidades.

La incorporación de nuevas herramientas tecnológicas invita a repensar la lectoescritura como un espacio clave para el aprendizaje profundo y el desarrollo del pensamiento crítico, competencias esenciales en la formación actual. A lo largo de este artículo, exploramos algunas estrategias para fortalecerlas.

¿Por qué la lectoescritura sigue siendo relevante en tiempos de ChatGPT?

Las nuevas herramientas que nos permitan leer y escribir texto van a redefinir la manera en qué entendemos la alfabetización académica pero, sobre todo, cambiará la manera en que se enseñan, se evalúan y se realizan determinadas tareas.

Las actividades para mejorar la lectoescritura ya no se pueden limitar a reproducir información porque es cierto que modelos generativos, como ChatGPT, ya pueden hacerlo. Pero cuando se necesite procesar, interpretar y contrastar información, el criterio humano sigue siendo indispensable.

En términos de innovación educativa, algunos ejemplos de lectoescritura aplicada a la enseñanza son los siguientes:

Comprensión profunda de un tema

Un estudiante de Derecho debe aprender un concepto teórico clave de su disciplina, como el principio de legalidad o la proporcionalidad. Para hacerlo tiene que explicar por escrito cómo estos conceptos se aplican en un caso real, reconociendo sus alcances y límites.

Cómo puede apoyar la IA:
Organizando definiciones, la síntesis de antecedentes normativos y la identificación de ejemplos generales de aplicación.

Qué requiere el criterio humano:
Los casos reales incluyen variables fuera de patrones fijos, por lo que el criterio del estudiante es clave para orientar decisiones jurídicas en contextos cambiantes.

Argumentación de hipótesis o posturas

Una gestora cultural debe presentar un proyecto de intervención como trabajo final de su maestría. Para hacerlo, presentará dos propuestas identificando cuál es la más adecuada para las necesidades de la comunidad.

Cómo puede apoyar la IA:
Sugerir modelos o estrategias de intervención cultural e identificar los argumentos más comunes utilizados para justificar cada enfoque.

Qué requiere el criterio humano:
Tomar decisiones a partir de evidencias, considerando el contexto social, respetando la autonomía y la diversidad de las comunidades involucradas.

Transferencia de conocimientos y toma de decisiones informadas

Una estudiante de medicina tiene que analizar cómo el sistema de salud pública se debe preparar para responder a una pandemia. Para hacerlo, tiene que revisar distintas lecturas, casos previos y bibliografía técnica para interpretar cómo podría abordarse un nuevo escenario sanitario.

Cómo puede apoyar la IA:
Sintetizar información de fuentes diversas, facilitar la comparación entre respuestas anteriores e identificar posibles escenarios de actuación.

Qué requiere el criterio humano:
Establecer relaciones entre ideas, contextualizar escenarios y diseñar respuestas situadas que consideren argumentos fundamentados.

¿Cómo las actividades de lectoescritura nos ayudan a aprender mejor?

Cuando una persona lee y escribe con intención formativa no solo incorpora información nueva, también activa una cadena de procesos cognitivos clave:

comprende el texto → organiza ideas → evalúa lo que sabe → identifica nuevas ideas

Este recorrido activa la metacognición, que es la capacidad de reflexionar sobre qué se aprende, cómo se aprende y con qué nivel de comprensión. En el contexto universitario esto resulta fundamental porque aprender no consiste en acumular contenido, sino en identificar vacíos, ajustar interpretaciones y construir sentido a partir de la experiencia académica.

Un plan de lectoescritura también favorece un aprendizaje más profundo al exigir que el estudiante tome decisiones cognitivas de manera consciente:

seleccionar información → relacionar ideas → justificar una postura

Al leer y escribir críticamente, las personas aprenden a contrastar argumentos y evaluar la calidad de las fuentes para tener mejor control de sus argumentaciones o acciones en casos de intervención real.

Si quieres aprender a desarrollar textos académicos que te ayuden a desarrollar un aprendizaje significativo, consulta nuestra Guía de redacción académica para estudiantes. La IA puede ser un apoyo valioso en el trabajo académico, siempre que se use con criterios éticos y formativos.

4 actividades para mejorar la lectoescritura

No todas las actividades para mejorar la lectoescritura generan aprendizaje profundo, pero algunas prácticas bien alineadas con la innovación pueden aplicarse con éxito en el contexto universitario:

  • Diarios de aprendizaje. Más que bitácoras descriptivas, los diarios de aprendizaje promueven la reflexión metacognitiva. El estudiante registra qué comprendió, qué le resultó desafiante y cómo conectó los contenidos con experiencias previas. Su valor está en el proceso, no en la corrección formal.
  • Mapas de lectura. Estas actividades invitan a descomponer textos académicos en ideas clave, argumentos y relaciones conceptuales. Favorecen la lectura activa, ayudando a visualizar la estructura del conocimiento, evitando lecturas superficiales o fragmentadas.
  • Reseñas críticas. A diferencia del resumen, la reseña crítica exige posicionamiento. El estudiante debe evaluar la solidez de un texto, contrastarlo con otras fuentes y argumentar su postura. Es una práctica especialmente relevante en tiempos de saturación de información rápida.
  • Escritura guiada con retroalimentación formativa. Cuando la escritura se acompaña de retroalimentación oportuna —no solo calificaciones— se convierte en un espacio de mejora continua. El foco está en el desarrollo progresivo de habilidades, no en un producto final cerrado.

Llevar un plan de lectoescritura significativo requiere formación pedagógica especializada. La Especialización en Innovación Pedagógica te permite profundizar en metodologías activas, evaluación formativa y diseño de experiencias de aprendizaje.

¿Porqué vale pena mejorar la lectoescritura?

Integrar actividades de lectoescritura, desde la innovación educativa, es una decisión pedagógica estratégica para formar estudiantes capaces de pensar, reflexionar y aprender de manera autónoma. Esto implica diseñar actividades que vayan más allá del resumen o la repetición de contenidos, sino que exijan interpretarlos: es decir, crear verdaderas experiencias de aprendizaje.

Cuando estos procesos se acompañan con criterios claros, la lectoescritura deja de funcionar únicamente como herramienta de evaluación, consolidándose como un medio para pensar, aprender y decidir con mayor autonomía. El reto para la educación superior está en asumirla no como un resultado a medir, sino como una práctica clave para construir conocimiento.